Cómo un aviador de Dover presuntamente captó y violó a una joven de 15 años del condado de Bucks
Las autoridades señalan que los mensajes de Snapchat pronto adquirieron un tono sexual, lo que derivó en un viaje nocturno a Delaware y en cargos por violación de un menor.
La puerta principal de la Base de la Fuerza Aérea de Dover, en Delaware. (Foto AP/Jose Luis Magana)
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Aterrada, la madre de una joven de 15 años llamó al 911.
Poco después de despertarse, había recibido un mensaje de texto programado de su hija, en el que esta decía que se había escapado de casa, situada en una zona residencial del condado de Bucks, Pensilvania.
Desesperada, corrió a la habitación de la chica. La adolescente no estaba allí. Revisó las imágenes de la cámara de seguridad de la casa y se horrorizó al ver a la joven –de complexión menuda– saliendo por una ventana trasera a las 3:18 a. m., cuatro horas antes.
Sin embargo, la chica había dejado atrás su teléfono móvil. Este reveló que probablemente había sido recogida por un hombre no identificado, con quien llevaba más de dos meses intercambiando mensajes e imágenes de contenido sexual a través de Snapchat, una aplicación móvil en la que los mensajes se borran automáticamente tras 24 horas. El nombre de usuario del sujeto era “Dil”.
Un detective de la policía de Falls Township, Pensilvania, acudió rápidamente a la casa de la joven y comprendió que esta podría correr un grave peligro.
Eran alrededor de las 7:30 a. m. del 20 de agosto.
“Nos dimos cuenta de que no se trataba de una fuga típica”, declaró a WHYY News el jefe de policía de Falls Township, Nelson Whitney. “Temíamos por la seguridad de la chica y comprendimos que debíamos elevar la situación a un operativo de respuesta integral”.
La policía envió una solicitud de emergencia a Snapchat para obtener el número de teléfono con el que la joven se comunicaba. Asimismo, requirieron la colaboración de otras fuerzas del orden, incluido el FBI, para coordinar una búsqueda con la esperanza de rescatar a la adolescente.
Pronto determinaron que el teléfono del presunto responsable se encontraba en Delaware, concretamente en la Base de la Fuerza Aérea de Dover –una importante instalación militar estadounidense situada a más de 100 millas de la casa de la joven–.
El dispositivo pertenecía a un aviador militar, Dylan Drake Williams, de 27 años, según la policía. Cuando los agentes llegaron a la base alrededor de las 3 p. m. de ese día, Williams admitió que la joven de 15 años se encontraba en la casa que él alquilaba, situada a unas 5 millas de distancia, según los registros judiciales.
Minutos más tarde, la policía encontró a la joven en el sótano.
Al ser interrogado por la policía ese mismo día, Williams supuestamente le dijo a los detectives que sabía que la joven era menor de edad y que solo la abrazó después de recogerla, aunque sí durmieron juntos en su cama. Se negó a responder preguntas sobre si hubo más contacto físico, pero reconoció que sus acciones “podrían arruinar su vida”, según indican los registros judiciales.
Sin embargo, la adolescente declaró posteriormente al FBI que, durante las 12 horas posteriores a que Williams la recogiera, él la violó en un bosque cercano a la vivienda, en su automóvil y en su propia casa, según los registros judiciales.
Desde entonces, los fiscales federales y la policía de ambos estados han acusado a Williams de violación y otros delitos sexuales contra menores, cargos que podrían llevar al militar a prisión durante décadas.
WHYY News no revela los nombres de las víctimas ni de las presuntas víctimas de agresiones sexuales.
La Fiscalía Federal de Delaware lidera el procesamiento de Williams, quien actualmente se encuentra detenido en el Centro Federal de Detención de Filadelfia.
Conor Wilson, el defensor público federal que representa a Williams, no respondió a las llamadas de WHYY News.
Danielle Williams, madre de Dylan Williams, declaró que su hijo “es inocente hasta que se demuestre lo contrario” al ser contactada por teléfono en Colorado, estado donde él creció.
La Fuerza Aérea remitió las consultas sobre la detención de Williams a “la policía y a las autoridades judiciales competentes”. Un portavoz se negó a informar a WHYY News sobre cuánto tiempo llevaba Williams en el servicio militar, cuáles eran sus funciones o cuál era su rango oficial.
Whitney, quien pasó varias horas de angustia con la familia de la joven durante la terrible experiencia, afirmó que el relato que ella ofreció a las autoridades y los mensajes de Snapchat ilustran la aterradora amenaza que representan los depredadores sexuales para la sociedad.
“Todos deben tener cuidado, pero ya se sabe cómo son los adolescentes, tal como siempre han sido”, dijo el jefe de policía. “Estos agresores depredadores quieren aprovecharse de la inocencia propia de la juventud, y eso es terrible”.
FBI: Aviador envió mensajes de Snapchat obscenos y denigrantes a una joven
La desgarradora historia de cómo se comunicaron Williams y la adolescente, la huida de ella de su casa en plena noche, los presuntos delitos sexuales cometidos por él, así como el rescate de la joven y su regreso con la familia, se detalla en los expedientes judiciales del Tribunal de Distrito de los EE. UU. en Wilmington y de los tribunales estatales de Delaware y Pensilvania.
WHYY News también entrevistó a Whitney y a la fiscal federal adjunta Claudia Pare. Nadie de la oficina de la fiscal general de Delaware, Kathy Jennings –quien procesa a Williams por violación en segundo grado–, quiso hacer comentarios.
Williams y la joven comenzaron a comunicarse ya en junio, después de que ella aceptara su solicitud de amistad en Snapchat, según los registros judiciales.
Aunque la configuración predeterminada de la aplicación elimina los mensajes de los teléfonos de los usuarios inmediatamente después de ser vistos, las autoridades recuperaron múltiples intercambios entre la joven y Williams que al menos uno de ellos había guardado, según la denuncia federal.
Los mensajes de Williams, muchos de ellos de naturaleza obscena, vulgar y denigrante, sugerían presuntamente que él la había violado pocos días después de haber establecido contacto en Snapchat.
El 13 de junio, en el primer mensaje que las autoridades afirmaron haber recuperado, la joven le dijo a Williams que vivía en la zona de Levittown, en el condado de Bucks.
Cinco días después, él preguntó: “¿Quieres verme otra vez?”, a lo que ella respondió: “Claro que sí”.
Hubo un intervalo sin comunicación entre ambos, pero ella volvió a contactarlo el 30 de junio y le explicó que sus padres habían estado revisando su teléfono, por lo que lo había bloqueado.
Más tarde, ella dio detalles sobre sus primeras interacciones durante una entrevista con el FBI el 26 de agosto, seis días después de haber sido encontrada en la casa de él.
En ese momento, le dijo a un agente que Williams sabía su edad y que él le había dicho que tenía 27 años.
Según sus declaraciones, el intercambio de mensajes adquirió rápidamente un carácter sexual. Inicialmente, él le pidió fotos y videos desnuda –petición a la que ella accedió– y él también le envió videos explícitos de sí mismo, según indican los registros judiciales.
Ella relató al FBI que, poco después de comenzar a comunicarse, Williams condujo hasta Levittown en su Nissan Sentra modelo 2018 y se reunió con ella y una amiga en unas canchas de baloncesto cercanas a su casa.
Tras la partida de su amiga, él la violó, grabó el delito con su teléfono y posteriormente le envió el video, según consta en la denuncia penal federal.
Asimismo, le dijo al agente del FBI que otra razón por la que había bloqueado a Williams en junio, tras la primera violación, fue que una persona a quien le había contado sobre el hombre mayor le comentó que la situación “no estaba bien”.
Sin embargo, tras varios días sin contacto –según indica la denuncia federal–, ella “extrañaba a Williams, así que lo desbloqueó y retomaron el intercambio de mensajes sexualmente explícitos” a través de Snapchat.
También hablaron de que él pasaría a buscarla para “sacarla de Pensilvania”, y él le preguntó si quería ser “secuestrada”.
Rescatan a una joven del sótano de la casa alquilada de un aviador
Alrededor de las 3 a. m. del 20 de agosto, ella salió de su casa y él la esperaba calle abajo, según indica la denuncia federal.
Más tarde, ella declaró al FBI que Williams la violó repetidamente tras recogerla –y que grabó los delitos con su teléfono–, según señala la denuncia.
En un momento dado, indica la denuncia, Williams se marchó a trabajar a la base aérea, pero antes le dijo que “no usara el baño hasta que él regresara”.
Williams nunca volvió a casa.
Las autoridades informaron que la cuenta de Snapchat con la que la joven se comunicaba estaba registrada a nombre de un teléfono perteneciente a Williams, quien era un aviador en servicio activo en la Base de la Fuerza Aérea de Dover.

La base es conocida mundialmente por su instalación mortuoria, donde se gestionan los restos de militares estadounidenses fallecidos en combate. El presidente Donald Trump había visitado la base el 22 de julio junto al secretario de Defensa, Pete Hegseth, y otros altos mandos militares para asistir al traslado solemne de cuatro soldados del Ejército fallecidos en Irak y Jordania durante la guerra con Irán.
Sin embargo, el 20 de agosto, la base se convirtió en el centro de atención del FBI, que había realizado una solicitud de datos de emergencia a su proveedor de telefonía móvil, AT&T, para determinar la ubicación del teléfono –y, probablemente, del sospechoso–.
AT&T proporcionó señales de localización que indicaban que Williams se encontraba cerca de las viviendas de la base de Dover. Las autoridades contactaron a la Oficina de Investigaciones Especiales de la Fuerza Aérea, cuyos agentes se unieron a la policía de Dover, a los agentes del FBI y a los alguaciles federales (U.S. Marshals) en la base para confrontar a Williams.
Él les dijo que la joven se encontraba en su casa alquilada. La policía de Dover lo detuvo y lo trasladó a su comisaría.
La policía se dirigió rápidamente a la casa de Williams, donde les abrió la puerta su compañero de vivienda. Los agentes registraron la casa de dos plantas y encontraron a la joven en el sótano.
Eran alrededor de las 3 de la tarde: unas 12 horas después de que ella hubiera salido de su casa.
La policía de Delaware notificó a sus homólogos de Pensilvania, quienes habían estado
atendiendo a la familia de la joven y recabando información mientras esta aguardaba con angustia en una sala de la comisaría de Falls Township.
El jefe Whitney se apresuró a comunicar a la familia que la habían encontrado.
“Fue una de esas escenas emotivas que nunca se olvidan. La madre me abrazó, el padre me abrazó”, recordó Whitney.
“Luego, la madre vivió un momento en el que prácticamente se desplomó contra la pared; su esposo y yo la sostuvimos y la ayudamos a sentarse. Estaban muy angustiados y preocupados por su hija; fue algo muy emotivo poder encontrarla y reunirla con su familia”.

Williams y la adolescente ofrecen versiones contradictorias a la policía de Dover
La policía de Dover llevó a la joven de 15 años a su sede, donde se reunió con un especialista en asistencia a víctimas.
Los agentes la trasladaron al cercano hospital Kent General, donde ella relató a médicos y enfermeros las violaciones sufridas, según consta en la denuncia.
De vuelta en la comisaría, Williams ofreció una versión contradictoria sobre el tiempo que pasaron juntos, según los registros judiciales.
Declaró a un detective que conocía la edad de la joven y que estaba “mal” sentir afecto por una menor, pero que aun así “estableció una relación a través de Snapchat” con ella.
Williams también admitió haberla recogido la noche anterior y llevado a su casa en Dover, a pesar de .que “arruinaría su vida” si lo descubrían, según indican los registros judiciales.
El único contacto físico que Williams admitió fue un abrazo mutuo cuando pasó a buscarla, señalaba la denuncia federal, añadiendo que, al subir ella al vehículo, “parecía no querer estar allí”.
Una vez en su casa, “Williams dijo que durmieron hasta que él se fue a trabajar”, según consta en la orden de arresto de Delaware.
La denuncia federal indicaba que Williams “se negó a responder preguntas relacionadas con cualquier otro contacto físico con la víctima”.
Williams también reconoció que la joven “pensaba que él iba a hacerle daño y a matarla”, según la denuncia.
En resumen, la denuncia afirma que Williams sabía que estaba en graves problemas.
“Williams declaró que era demasiado cobarde para quitarse la vida”, dice la denuncia, “por lo que no le importaría si la consecuencia fuera la pena de muerte”.
“Todo el mundo puede tener acceso a sus hijos”
La policía de Dover ya había escuchado suficiente.
Acudieron a un magistrado de Dover, quien esa misma tarde firmó una orden de arresto contra Williams por violación en segundo grado; este fue recluido en una prisión de Delaware bajo una fianza en efectivo de $120,000.
La policía del municipio de Falls también acudió a los tribunales ese día y acusó a Williams de contacto sexual ilícito con un menor, corrupción de menores y otros cargos relacionados.
Y el 28 de agosto –dos días después de entrevistar a la joven–, las autoridades federales también presentaron cargos contra Williams. Se enfrenta a tres delitos federales graves: incitar a un menor a participar en actividades sexuales, cruzar fronteras estatales para cometer delitos sexuales y trasladar a la joven a través de fronteras estatales para violarla. Williams fue puesto bajo custodia federal el 3 de septiembre.
Mientras se prepara para procesar a un miembro en servicio activo de la Fuerza Aérea de los EE. UU. ante un tribunal federal, la fiscal Pare se hizo eco de las palabras del jefe Whitney al advertir a los padres sobre los peligros que representan los depredadores en línea.
“Es fundamental que los padres mantengan conversaciones abiertas y continuas sobre el comportamiento seguro y adecuado en internet, y que se informen sobre el tipo de aplicaciones y sitios web que sus hijos utilizan y visitan”, señaló Pare. “Asimismo, deben establecer configuraciones de privacidad acordes a la edad para restringir el acceso a contenidos que los niños simplemente no deberían ver”.
“Internet ofrece muchas ventajas, pero su mayor inconveniente es que todo el mundo puede tener acceso a sus hijos. Eso incluye a delincuentes que quieren hacerles daño”.
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